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Terra
La Coctelera

Amanece

11 mar 11

 

 Amanece en mi mundo de cristales

teñidos de color, sombra y verdades

arrancadas del alma entumecida

que guarda mi dolor, en tu desdicha...

 

Amanece en mis mañanas temblorosas

y a través de las pestañas pegajosas,

una lágrima constante se abre paso

en el camino tenaz de mi fracaso...

 

Amanece en mi sangre de poeta,

de romántica dama trasnochada,

amanece en la luz de mi mirada

y en su chispa de miel y de tristeza...

 

Amanece, como siempre, entre tus letras,

en sus frágiles recuerdos y en tus penas

condenándote a soñar que me deseas

y amanece sin que tengas lo que sueñas...

 

Amanece en tu mundo de palabras

escritas con dolor, luz y mentiras

arrancadas del alma endurecida

que guarda, tu sonrisa, entre mis lágrimas...

 

Amanece en la tinta de tus versos,

en tus lánguidos suspiros y tus besos,

amanece en tu nostálgica memoria

y en el fuego voraz que la provoca...

 

Amanece y en el filo de la noche

un relámpago fugaz se desvanece

desde mi alma de cristal y de colores

a tus sueños y clavada allí, se muere...

 

Amanece y el frágil cristal se rompe,

el sueño se convierte en ansia y miedo

y si el alma llama a gritos a su dueño

no recibe otra respuesta que silencio...

 

Amanece y la fatal ausencia crece

entre mudos compases y entre versos,

entre falsos cristales empañados

con la letra de recuerdos condenados...

 

Amanece en tu silencio enamorado

con el miedo y el dolor, ese pasado

que en el eco de tu sueño es tan hermoso

como turbio, agitado y mentiroso...

 

Amanece en mi lecho abandonado

y en las sábanas frías he dejado,

con un último esfuerzo extenuado

de mi cuerpo vacío, mi pasado...

 

Amanece en mi corazón roto y cansado

y en el tímido latir avergonzado

que sostiene su vivir enamorado,

por encima del dolor y del fracaso,

amanece un nuevo día sin amarnos...

 

Amanece en nuestros sueños,

amanece despacio en la ventana

y poco a poco amanece en nuestra cama...

 

Amanece con tus brazos en mi espalda

y con la luz que traviesa me acaricia

es tu mano la que ahora me ilumina...

 

Amanece y tu caricia se desliza,

tenue y dulce sobre mi piel blanca y fría

y el ligero rozar de tus pupilas

enciende fuego rojo en mis mejillas...

 

Amanece y tu calor es como vida

que arrastrara de mi alma sus heridas

y quemándome en ti, soy como brasa

incandescente en tu alma enamorada...

 

Amanece en mis labios de granada

y a la luz de tu fuego son el arma

que cautiva para siempre tu mirada

y te ata junto a  mi, de madrugada...

 

Amanece en tu boca hipnotizada,

en tus labios que buscan su morada

en el denso sabor de la esperanza

y que en los míos, mojados, ven su casa...

 

Amanece en tus manos y en mi cara,

en las yemas de tus dedos que resbalan,

arrastrando una lágrima callada,

del perfil de mis ojos, a tu alma...

 

Amanece en ese gesto que declara

en el negro resplandor de tu mirada,

que no hay fuego más negro que el que callas

ni más fiero dolor que el que te guardas...

 

Amanece en los carbones encendidos

que son chispas de pasión en tu destino

y reflejándose dorados en los míos

iluminan, nuestro amor, en el camino...

 

Amanece en tu deseo reprimido

y en mis ansias de tenerte, te acaricio...

 

Amanece entre los cuerpos compartidos

sin que el alma común pueda ya herirlos,

amanece entre sudor y entre sentidos

alejados del amor y su castigo...

 

Amanece con tu cuerpo sobre el mío

impulsando cuanto sientes dentro frío

en el cálido rincón en que recibo

con tu helado dolor, lo que he pedido...

 

Amanece en mi cuerpo dolorido

y en mi vientre sometido a tu capricho

y en tu áspero deseo satisfecho

y en la intensa posesión que era tu sueño...

 

Amanece en tu sexo contenido

y en sus tensas incursiones en el nido

que mi sexo, ya excitado, le ha rendido

provocando ese placer que será mío...

 

Amanece con el éxtasis prohibido

del amor y del sexo compartidos,

amanece con sudor, besos y mimos

la pasión que hemos negado desde niños...

 

Amanece sin que nada sea distinto...

 

Amanece, con mi amor, el desafío

de lograr que un día amanezca y que el destino

que soñamos vivir, sea el que vivimos...

 

Amanece, con tu amor, el desatino

de soñar, nuestro amor, desde tu sitio,

sin dejarte llevar por el deseo

que se adueña de ti hace tanto tiempo...

 

Amanece, mi amor, vamos a verlo...

 

1 comentario

1 comentario

  1. 18 mar 2011 | 11:14 PM # inspirado dice:

    pero que bello poema. en serio que me ha gustado. noto una sombra de melancolía al leerlo.
    amanece pero los sueños no fueron mas que eso... sueños.
    lindo escrito.
    saludos.

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