Publicidad:
Terra
La Coctelera

A veces...

1 ago 11

 

A veces, siento que el tiempo pasa muy despacio...

 

Las frías tardes de invierno, cualquier sábado

que amanece el cielo espeso, las noches de verano

en que despierto y el calor me sofoca y me desvela

y me levanto y te pienso y te imagino a mi lado...

 

A veces, siento que nuestro tiempo ha pasado...

 

Las mañanas de sol, cuando paseo por aquel jardín del centro,

las últimas tardes de otoño con tu nombre escrito dentro

y esos fugaces momentos, en que una canción o un verso,

me llevan entre recuerdos a recordar que aun te quiero...

 

A veces, siento que me duele el tiempo...

 

Las largas noches en vela en las que te sentí lejos,

todos los días que amanezco y he soñado con tus besos.

Cada instante de mi vida en el que te echo de menos

y cuando en cada uno de ellos, siento cuánto te deseo...

 

A veces, el tiempo se desliza entre mis sueños...

 

Cuando leo un poema, cuando escucho el silencio,

cuando veo en otros ojos que se miran, lo nuestro.

Si de pronto las estrellas me regalan sus destellos

de luz clara en el rostro... Como pretendiendo

alumbrarme una vida alejada del sueño...

 

A veces, siento que el tiempo no existe...

 

Los días de primavera, alegres, limpios y frescos,

los que consigo vivir una vida impredecible.

Los días que soy feliz... Los que siento como fuego

ardiente dentro de mí, la esperanza de ser libre...

 

A veces, me parece sentir que el tiempo nos señala...

 

Cuando duermo y soñando entre tus brazos,

mi cuerpo se calienta respirando

el calor de tu aliento enamorado.

Cuando sueño dormida y tus caricias

me arrancan la más cálida sonrisa

y cuando sueño, despierta,

con ser tu amante... Y me dejas...

 

A veces, siento el tiempo que ha pasado muy lejano...

 

Las madrugadas que salgo y al volver, voy caminando

y todo lo que me rodea me parece un mundo extraño.

Los momentos en que siento que aun soy quien fui a tu lado,

los que me devuelven algo de lo perdí hace años

y hacen que sienta que todo, lo que he vivido, era falso...

 

A veces, el presente me parece un tiempo raro...

 

Cuando alguna mañana me levanto

y me pregunto si tú estarás levantado.

Si al acostarme y pensarte aun me sorprendo pensando

si te acostarás desnudo o si dormirás de lado...

 

...Y aunque ya no te conozca y después de tantos años

hoy sólo se que te amo...

 

A veces, siento que el futuro será como el pasado...

 

Esos días en que leo tus poemas más amargos,

cuando siento tu ausencia más cercana,

cuando intento comprender porqué te marchas

y cuando entiendo que no ha cambiado nada...

 

Y esas veces, no quiero sentir que te amo...

 

A veces, no tengo tiempo bastante y a veces hasta me falta...

 

A veces y sólo a veces, siento en el tiempo, esperanza...

 

A veces, me sobra tiempo... Sólo me faltan palabras...

 

A veces me sobran lágrimas y tiempo para llorarlas...

 

Y a veces...Algunas veces... Cuando sueño que aun me amas,

siento que el tiempo... Se para...

 

Y esas son, mi amor, las veces que aun me hacen sentir el alma...

 

1 comentario

Compromiso...

31 jul 11

 

Prometo, volver a sonreír con la mirada,

apartar las sombras que la empañan

y dejar que refleje lo que ama...

 

Prometo, volver a despertar ilusionada

y emocionarme al respirar de madrugada,

esa eterna incertidumbre que me aguarda...

 

Prometo, volver a soñar con ser pirata

o con surcar el firmamento con mis alas

y conservar, en los sueños de mi infancia,

la gentil inocencia de mi alma...

 

Prometo, no volver a llorar triste y cansada,

alejarme de la pena que me embarga

y luchar hasta el final cada batalla...

 

Prometo, ser más firme y más real,

más dulce, más amable y más sincera,

no escapar nunca más de mi verdad

y tener el valor de ser quien era....

 

Prometo, caminar para llegar a donde quiero,

no volver a detenerme para mirar hacia atrás,

no dejar de caminar y si caigo o si tropiezo

contener el aliento y volverme a levantar...

 

Prometo, no volver a olvidar,

no volver a renunciar a mis recuerdos...

Lo que soy, lo soy por ellos...

 

Prometo, no dejarlos dominar mis sentimientos,

aprender de mi pasado y comprenderlo,

mirar hacia delante y vivir para tener recuerdos nuevos...

 

Prometo, disfrutar cada minuto presente

y cada instante de vida que me espere.

No volver a desear jamás la muerte

ni esconderme, cobarde, hasta que llegue...

 

Prometo, ser más valiente,

más madura, leal y coherente

pero tan infantil y tan alegre

como siempre debí ser... Como fui siempre...

 

Prometo, no rendirme nunca más,

no crecer a costa de la verdad,

no dejar jamás de preguntar

y no mentir ni cambiar...

 

Prometo, encontrar el lugar con que he soñado,

el hogar que mi alma está anhelando,

un latido de otro pecho enamorado

y mi propio corazón ilusionado...

 

Prometo, ser más fiel a mí misma.

Llorar si mi dolor pide una lágrima,

sonreír si necesito una sonrisa

y sentir que por fin, vuelvo a estar viva...

 

Prometo, encontrar el latido que declama

al son del corazón, cuánto le aman...

No volver a diluir agua en mi sangre

para no ser capaz de apasionarme...

 

Prometo, ser quien soy, dejarme ver,

desnudar mi alma a quien sepa mirarla,

no fingir que soy otra mujer

y dejarme descubrir por quien me ama...

 

Prometo, dejarme amar,

no huir del amor si me lo ofrecen,

no escapar y no esconderme...

Sólo dejarme llevar... Si tiene que ser, será...

 

Prometo, volver a amar,

entregarme al amor sin preguntar.

Permitirme sentirlo de verdad

y olvidar lo que puede provocar

si fracasa, si miente o si se va...

Prometo, volver a amar

y no dejar de soñar...

 

Prometo, seguir buscando palabras que suenen dentro del alma... 

Prometo que voy a encontrarlas...

 

Y prometo... Volver a vivir enamorada...

 

2 comentarios

Quisiera...

31 jul 11

 

Quisiera ser amante de la arena

que se ondula sin romper el horizonte...

 

Encontrar, entre dunas perdidas, la belleza

solitaria y escondida de los hombres

y escuchar su silencio y su grandeza...

 

Sentir, cómo el sol que se marcha, me acaricia

y cómo templa mi piel su dorada despedida...

 

Dejarme besar por su cálida tibieza

y sentir que volverá cuando me besa...

 

Quisiera ser amante de la lluvia

que ilumina las noches más oscuras...

 

Encontrar, entre nubes de tormenta,

la paz que su murmullo promete....

 

Esperar mientras lentamente cesa

y contemplar, cómo al irse aun resplandece

en la luz temblorosa de una estrella...

 

Dejarme acariciar por su tristeza

y sentir que volverá cuando me besa...

 

Quisiera ser amante de las llamas

que bailan ignorantes de su fama...

 

Encontrar, entre sus lenguas voraces,

la paciencia, capaz de arder callada y ser eterna...

 

Escuchar cómo crepita la hoguera

y contemplar, esa danza inmortal, sin que me duela...

 

...Y sentir que sus caricias más intensas

se despiden de mí, mientras me queman...

 

... Y esperar que me susurren su promesa

de volverme enamorar cuando amanezca...

 

Quisiera ser amante de las flores, de la luz del verano que comienza,

de todas las ventanas que se cierran y de cada promesa que se rompe...

 

Quisiera ser amante de la niebla, de las noches de luna y las estrellas,

de las lágrimas lloradas, de las que se guardan, de las sonrisas y de las miradas...

 

Quisiera ser amante de las almas que esperan sufridas y de las que estallan,

de aquellos corazones que se apagan y de los que laten por venganza...

 

Quisiera ser amante de poetas,

de cínicos, escépticos y ascetas,

de espíritus perdidos, de los que dan vueltas

sobre un mismo camino y de los que regresan...

 

Quisiera poner rostro a cada ausencia,

ser capaz de comprender aunque no entienda

y de dejarme querer cuando me quieran...

 

Quisiera poner voz a las palabras

escritas por amor, a las que piensas

que no tienen sentido, a las que encuentras

de pronto en tu camino, a las que sueñas

y a las que llevas cautivas en el alma...

 

Quisiera ser amante de cualquiera

que sea capaz de amar las diferencias,

que sepa ver qué esconde la apariencia

y mirar más allá de lo que muestra...

 

Quisiera ser tu amante si me dejas... 

Hacerte olvidar con mis caricias,

tu silencio, tu dolor y tus ausencias...

 

Quisiera ser tu amante... Y si me dejas,

besarte lentamente... Deslizarme sobre ti para entregarte

con mi cuerpo, el alma que soñaste

y al hacerlo, llevarla suavemente hasta tu sueño...

 

Quisiera ser tu amante para siempre... 

Regalarte mi pasión y mi presente

sin pedir nada a cambio de tenerte...

 

Quisiera ser tu amante en cada sueño... 

Y en las noches que quieras más que eso,

esperarte desnuda sobre el lecho

y recibirte, feliz, porque te quiero...

 

... Quisiera ser tu amante, piensa en ello...

 

Cuando escribimos un poema, no siempre sabemos cómo va a resultar. Yo empecé éste con una idea y el resultado final ha sido algo diferente. Por ello pido disculpas pero no he querido cambiarlo ni censurarlo. Lo he titulado "Quisiera..." porque ésa era la idea inicial pero una vez leído, igualmente podría haberlo titulado "Una proposición indecente...". Supongo que me traicionó el deseo inconsciente y por eso se ha quedado como está.  Imagino que lo que yo "quisiera" no estaba completo sin el absurdo final pero bueno, así son las cosas. Otra vez mis disculpas y en fin, espero que aunque haya quedado raro os arranque, por lo menos, una sonrisa.

AAP.

 

sin comentarios

No se cómo titular este escrito porque no se cómo decir con pocas palabras que a veces, lo que no se ve, es lo que realmente hay...

7 jul 11

 

Hay un ángulo muerto en mis pestañas

que a luz de la noche más oscura

se ilumina reflejándose en mi alma.

 

Tengo un hueco de amor en la entrañas

y una sombra de dolor en la mirada.

 

Guardo seca una flor y en mi ventana,

se congela el rocío de la mañana.

 

Hay un verso maldito en mi camino

y un poema perdido en mi destino.

 

... Pero conservo, entre ellos,

la esperanza y el anhelo

de sentir, más allá de los deseos...

 

En mi alma de sombras y de hielo

una chispa de pasión, quiere ser fuego

y en el hondo vacío de mi cuerpo,

un rumor de ilusión, llena los huecos.

 

Crece sordo a mi dolor y poco a poco

va llegando a ese rincón donde me escondo

y al sentirlo llegar, mi cuerpo es otro...

 

Ya no es sólo un altar para los sueños

ni el destino final de mis recuerdos,

es el frasco de cristal en el que puedo,

recibir y guardar, amor y besos.

 

Y mi alma es capaz de verlo todo

del color luminoso de unos versos,

que perdidos en el mundo de esos sueños,

hoy encuentran, su camino, en el silencio.

 

Hay un ángulo muerto en mi mirada

esperando revivir con cada lágrima

y poder sonreír cada mañana.

 

Hay un hueco vacío en mis entrañas

deseando llenarse de palabras.

 

Y la flor que guardé, seca y marchita,

se tiñe de color con mi sonrisa

y el rocío congelado en mi ventana,

al calor de mi voz, se vuelve agua.

 

Hay un verso dolido en mi memoria

que a luz del sonido de la vida

se convierte en un poema de victoria.

 

Y el poema que perdí, cuando era niña,

es el verso que hoy dedico a aquella historia

de caricias, de amor y de alegría

olvidadas entre miedos y entre sombras.

 

He podido conservar una palabra,

una flor, una estrella y una espada

en el sueño que he soñado con el alma...

 

Y con ellas, he guardado cuanto amaba...

Versos, vida, luz y fuerza...

 

Hay un ángulo muerto en mis pestañas

donde guardo, escondida, esa mirada

que una vez brilló feliz y enamorada...

 

sin comentarios

Entre sentir y pensar

29 abr 11

 

Sueño desde siempre escribir lo que pienso...

 

Contar, en palabras, lo que esos momentos

que la vida lanza, frente a mí, como un reto,

despiertan en mi alma, mi mente y mi pecho...

 

Cómo desearía llevarlos a un verso...

 

Poder describir esos sentimientos

que mantengo atados y que viven presos...

 

Abrir las ventanas y escapar del miedo...

 

Sentir mis razones... Pensar que las siento

y olvidarlas luego....

 

Construir sin ellas, mi mundo, de nuevo...

 

Un mundo callado... Un mundo perfecto

donde sólo suenen, cantando, los sueños...

 

Cómo desearía escribir en silencio,

con la voz del alma, palabras en verso

que libres, callaran, penas y recuerdos...

 

Construir con ellas el mundo que sueño...

 

Un mundo tranquilo...  Un mundo de cuento

donde no hay finales, ni dolor, ni tiempo...

 

 Pero aunque lo intento...

 

No tengo palabras que puedan hacerlo,

ni dentro del alma, ni dentro del pecho...

 

Sólo tengo heridas para hacer mis versos

con tinta de sangre, tristeza y recuerdos...

 

Cómo desearía, de una vez, perderlos...

 

Tener las palabras, justas, para ellos

y encontrar el modo de hacerlos eternos

sin que duelan tanto, sin que duelan dentro...

 

Escribir la risa, la fe, los deseos,

la dulce belleza que vive en sus besos...

 

Describir, alegre, todo el sentimiento

de ese amor prohibido que aun es mi tormento

más caro, amor mío...

 

Y que al mismo tiempo

es el más amado de los que he vivido...

 

Sueño desde siempre escribir lo que siento...

 

Contar, en palabras, lo que esos momentos

que el destino pone, ante mí, como un freno,

me arrancan  del alma, la mente y el pecho...

 

Como desearía sofocar mis sueños...

 

Poder explicarme cada pensamiento

que sujeto atado a prejuicios ajenos...

 

Abrir las ventanas y huir de los miedos...

 

Pensar mis razones... Sentir que las pienso

y olvidarlas luego...

 

Construir sin ellas, mi mundo, de nuevo...

 

Un mundo distinto... Un mundo más bello

donde sólo escriban, poemas, los viejos...

 

Cómo desearía escribir en el tiempo,

con la voz del alma, palabras en verso

que libres gritaran, mi amor, que te quiero...

 

Construir contigo mi mundo perfecto...

 

Un mundo soñado... Un mundo de anhelos

donde los principios son pasión y juegos...

 

Pero aunque lo intento...

 

No tengo deseos que puedan hacerlo,

ni dentro del alma, ni dentro del pecho...

 

Sólo tengo algunos fragmentos de versos,

grabados con tinta, de sangre, por dentro...

 

Cómo desearía, de una vez, leerlos...

 

Tener el valor preciso y hacerlo

encontrando el modo, correcto, de verlos

sin que duelan tanto, sin que duelan dentro...

 

Escribir miradas, caricias, jadeos,

la intensa impaciencia de mi amor en verso...

 

Describir, alegre, cada pensamiento

de amor escondido que aun siento mi infierno,

más duro, amor mío...

 

Y que al mismo tiempo

es el más intenso de los que he sentido...

 

Sueño, desde siempre, escribir un verso

capaz de contar, al mundo, que puedo

sentir lo que pienso y pensar lo que siento...

 

Sueño, desde siempre, vivir aquel sueño

de amor inocente que nos merecemos...

 

Pienso, desde siempre, escribir un cuento

que revele al mundo que aquello en que creo,

es sólo, amor mío, todo lo que tengo...

 

Pienso, desde siempre, que nos merecemos

vivir cada instante de ese sueño nuestro...

 

Y pienso que luego... Luego ya veremos

si sentimos ambos lo que ambos queremos

o si eran mentiras caricias y besos...

 

Y siento, amor mío, mucho más que miedo

cuando siento el alma rendida al recuerdo...

 

Y amor, también creo, más allá del miedo,

de tiempos perdidos, caricias y besos...

 

Que siempre he sentido que tú eres mi sueño

y pienso que soy la razón de tus versos...

 

Y sólo por eso y porque te quiero,

no voy a pensar o sentir más que en sueños...

 

Y porque te quiero y sólo por eso

intento contarte, mi amor, en un verso...

 

Pienso que lo sientes y vas a entenderlo... 

Siento que me quieres aunque estemos lejos...

 

Y quiero pensar, amor mío, que tú también tienes

el alma rendida, a mi amor, para siempre...

 

Y quiero sentir que mi amor, te merece...

 

Que no hay nada mejor, para mí, que tenerte...

 

Que en mil vidas que viva no habrá suficientes

minutos bastantes que puedan saciarme

de tí... Si consientes en ser ese amante

que fuiste una vez y esta noche aun eres...

 

Que serás para mí, amor mío, eternamente...

 

Aunque no haya una vida real, que me deje,

vivir esa alegría, infantil, que sostiene

el latido sutil, de tu amor, en mi mente

para hacerme sentir, en el alma, la suerte

de ser esa mujer que hoy ya puede quererte

a pesar del dolor, la distancia o la muerte...

 

Siempre quise escribir... Siempre quise quererte... 

Siempre pienso, mi amor, si tú puedes quererme...

 

Piensa tú si aun te sientes incapaz de creerme...

 

Y si puedes creer y si puedes quererme...

 

Búscame junto a tí, cada noche que sueñes...

sin comentarios

Guárdame una caricia

21 abr 11

 

Guárdame una caricia dulce y lenta...

 

Llévala hasta mi cuerpo suavemente

despertando mi deseo mientras besas,

su camino inflamado, brevemente...

 

Deja que inunde mi pecho

con el cálido fluir de tu silencio.

Convierte mi fuego en brasas

que reciban tu caricia sin quemarla...

 

Mírame recibirte enamorada.

Siénteme respirar mientras me abrazas.

Bésame con los besos que soñabas

en mis labios ayer, cuando me amabas...

 

Deja que hable mi cuerpo, con el alma,

cuando en cada caricia, arda en llamas

y esta vez déjalas, amor, que ardan...

 

Consúmete con ellas en mi cama,

donde no existe el dolor ni la distancia...

 

Enciérrame en tu mundo de nostalgia

desnuda, temblando y entregada...

 

Toma de nuestro sueño, esa mirada

que jamás olvidó que la miraban

y convierte, la tristeza que derrama,

en locura de amor apasionada...

 

Olvida cuánto tiempo hemos perdido,

cuánto daño hemos hecho o recibido

o si somos esclavos del destino...

 

Tú ya sabes que siempre has sido mío...

 

Yo también he guardado una caricia

entre todo el dolor que nos castiga...

 

Déjame que la lleve lenta y dulce

a tu cuerpo agitado, cuando dudes...

 

Déjame que le arrastre muy despacio

sobre tu alma torturada e ir besando,

su camino apasionado, hasta tus labios...

 

Déjame que te bese con los besos

que soñaba entregarte y que conservo

y deja amor, que me detenga en tu pecho

y te cure el corazón con uno de ellos...

 

Déjame que me vea en tus deseos

y déjame que te mire al encenderlos.

Déjame que lo haga como en sueños

pero deja que lo haga con tu cuerpo...

 

Déjame que te ame...

 

Y escúchame decirte, sin palabras,

lo que nunca te dije... Que te amaba...

 

Te prometo llenarte toda el alma

con amor, con poemas... Y con magia...

 

 

Para el único dueño de todas mis caricias.

Las que fueron, las que son y las que puedan ser.

A.A.P.

 

 

sin comentarios

Amanece

11 mar 11

 

 Amanece en mi mundo de cristales

teñidos de color, sombra y verdades

arrancadas del alma entumecida

que guarda mi dolor, en tu desdicha...

 

Amanece en mis mañanas temblorosas

y a través de las pestañas pegajosas,

una lágrima constante se abre paso

en el camino tenaz de mi fracaso...

 

Amanece en mi sangre de poeta,

de romántica dama trasnochada,

amanece en la luz de mi mirada

y en su chispa de miel y de tristeza...

 

Amanece, como siempre, entre tus letras,

en sus frágiles recuerdos y en tus penas

condenándote a soñar que me deseas

y amanece sin que tengas lo que sueñas...

 

Amanece en tu mundo de palabras

escritas con dolor, luz y mentiras

arrancadas del alma endurecida

que guarda, tu sonrisa, entre mis lágrimas...

 

Amanece en la tinta de tus versos,

en tus lánguidos suspiros y tus besos,

amanece en tu nostálgica memoria

y en el fuego voraz que la provoca...

 

Amanece y en el filo de la noche

un relámpago fugaz se desvanece

desde mi alma de cristal y de colores

a tus sueños y clavada allí, se muere...

 

Amanece y el frágil cristal se rompe,

el sueño se convierte en ansia y miedo

y si el alma llama a gritos a su dueño

no recibe otra respuesta que silencio...

 

Amanece y la fatal ausencia crece

entre mudos compases y entre versos,

entre falsos cristales empañados

con la letra de recuerdos condenados...

 

Amanece en tu silencio enamorado

con el miedo y el dolor, ese pasado

que en el eco de tu sueño es tan hermoso

como turbio, agitado y mentiroso...

 

Amanece en mi lecho abandonado

y en las sábanas frías he dejado,

con un último esfuerzo extenuado

de mi cuerpo vacío, mi pasado...

 

Amanece en mi corazón roto y cansado

y en el tímido latir avergonzado

que sostiene su vivir enamorado,

por encima del dolor y del fracaso,

amanece un nuevo día sin amarnos...

 

Amanece en nuestros sueños,

amanece despacio en la ventana

y poco a poco amanece en nuestra cama...

 

Amanece con tus brazos en mi espalda

y con la luz que traviesa me acaricia

es tu mano la que ahora me ilumina...

 

Amanece y tu caricia se desliza,

tenue y dulce sobre mi piel blanca y fría

y el ligero rozar de tus pupilas

enciende fuego rojo en mis mejillas...

 

Amanece y tu calor es como vida

que arrastrara de mi alma sus heridas

y quemándome en ti, soy como brasa

incandescente en tu alma enamorada...

 

Amanece en mis labios de granada

y a la luz de tu fuego son el arma

que cautiva para siempre tu mirada

y te ata junto a  mi, de madrugada...

 

Amanece en tu boca hipnotizada,

en tus labios que buscan su morada

en el denso sabor de la esperanza

y que en los míos, mojados, ven su casa...

 

Amanece en tus manos y en mi cara,

en las yemas de tus dedos que resbalan,

arrastrando una lágrima callada,

del perfil de mis ojos, a tu alma...

 

Amanece en ese gesto que declara

en el negro resplandor de tu mirada,

que no hay fuego más negro que el que callas

ni más fiero dolor que el que te guardas...

 

Amanece en los carbones encendidos

que son chispas de pasión en tu destino

y reflejándose dorados en los míos

iluminan, nuestro amor, en el camino...

 

Amanece en tu deseo reprimido

y en mis ansias de tenerte, te acaricio...

 

Amanece entre los cuerpos compartidos

sin que el alma común pueda ya herirlos,

amanece entre sudor y entre sentidos

alejados del amor y su castigo...

 

Amanece con tu cuerpo sobre el mío

impulsando cuanto sientes dentro frío

en el cálido rincón en que recibo

con tu helado dolor, lo que he pedido...

 

Amanece en mi cuerpo dolorido

y en mi vientre sometido a tu capricho

y en tu áspero deseo satisfecho

y en la intensa posesión que era tu sueño...

 

Amanece en tu sexo contenido

y en sus tensas incursiones en el nido

que mi sexo, ya excitado, le ha rendido

provocando ese placer que será mío...

 

Amanece con el éxtasis prohibido

del amor y del sexo compartidos,

amanece con sudor, besos y mimos

la pasión que hemos negado desde niños...

 

Amanece sin que nada sea distinto...

 

Amanece, con mi amor, el desafío

de lograr que un día amanezca y que el destino

que soñamos vivir, sea el que vivimos...

 

Amanece, con tu amor, el desatino

de soñar, nuestro amor, desde tu sitio,

sin dejarte llevar por el deseo

que se adueña de ti hace tanto tiempo...

 

Amanece, mi amor, vamos a verlo...

 

1 comentario

Una imagen en el viento

4 mar 11

 

Una imagen se eleva con el viento

y en sus ondas azules como hielo

se dibuja la sombra de un recuerdo...

 

No se donde la he visto o si fue un sueño

pero se lo que esconde y me detengo...

 

El camino se bifurca y tengo miedo...

 

La noche se hace oscura y me estremezco...

 

Un espasmo de inquietud cruza mi cuerpo

y una helada sensación, va recorriendo

cada fibra de mi ser hasta los huesos...

 

En el fondo del alma, siento un fuego

nacido del amor y del deseo

enfrentando, su calor, al frío intenso...

 

Y esa lucha feroz va destruyendo

poco a poco lo que soy y lo que creo...

 

Sopla el viento de nuevo...

 

Esta vez, sopla insolente y ligero

y por un fugaz instante, siento un beso

que acaricia mi piel y mi cabello...

 

En medio de la noche, los lamentos

heridos de los muertos

recitan sus poemas en silencio...

 

El sonido inexistente de sus voces

atraviesa con violencia todo el bosque

y en la atmósfera pesada, sus reproches

se convierten en cristales que se rompen...

 

Y saltando en mil pedazos las finas esquirlas vuelan

y en todo el bosque resuena

su silbido enamorado, su dolor y su tristeza...

 

Cuando el tétrico concierto ya termina

un acorde final de luz marchita

se revuelve en el dolor de las heridas...

 

Y la mía, incapaz de cerrarse en una vida

comienza a derramar sangre amarilla...

 

Sobre el tajo mortal, la piel es fría,

la sangre derramada, una caricia

y su color, la traición y la mentira...

 

En el aire se mece una cálida brisa...

 

Y en el fiero silencio en que camino

ni las voces de los muertos ni los vivos

interrumpen con poemas mi destino...

 

Y de pronto, el eco de la batalla olvidada

que libraba el amor en mis entrañas,

ha llenado todo el bosque con el alba...

 

A la luz de la mañana mi sangre vuelve a ser roja

y en su atormentada danza al filo de las espadas,

las verdades más calladas se tornan más silenciosas

cuando engañosas se clavan, con crueldad, en mi memoria...

 

Y en la brisa templada se resguardan,

de la sangre derramada, las palabras que reclaman

un lugar, en el bosque y en mi alma...

 

Todo a mi alrededor, es nieve blanca

convirtiéndose al sol, en agua clara...

 

Sobre el sordo rugir de la batalla

y los muertos gritando su venganza,

viaja un rayo de luz y de esperanza...

 

Sopla fresca la brisa de la madrugada...

 

Esta vez, sopla casi acelerada

y al pasar junto a mí, me toca el alma...

 

En su soplo veloz, el sol cabalga...

 

A su paso se derriten las espadas

y los muertos se retiran y descansan...

 

A su paso hasta mi herida está cerrada...

 

Todo el bosque adivina en la mañana

el color y el aroma de la magia

y hasta vuelvo a sentirme enamorada...

 

Sólo queda dolor en la mirada

y en el brotar silencioso de mis lágrimas...

 

En los rayos de luz, la brisa baila

y los hace temblar sobre las aguas

arrancando a la tierra brillos de plata...

 

El bosque amanece, la noche pasa,

los árboles viejos se mecen y cantan,

la nieve, aun blanca, cede al calor de la mañana

y va dejando su reino de hielo muy callada...

 

En el aire el viento camina con calma...

 

Esta vez su soplo se enreda en mis lágrimas

y juega con ellas mientras se derraman...

 

Travieso, se pega a mi pecho agitado

y sopla muy suave y muy dulce en mi llanto,

dibuja en mi piel su amor y rozando

apenas mi herida, siento que no sangro...

 

Y miro en silencio su invisible juego

que se hace tangible sobre mis cabellos

cuando los revuelve y les deja un beso...

 

Esta vez el beso se queda en mi pelo

y en su breve aliento se tiñe de fuego...

 

Y a mi alrededor revive el bosque

y con su caricia se viste en colores...

 

Los árboles viejos, grises y marrones,

la hierba muy verde, las aguas de plata,

los cielos azules, las nubes naranjas

y en rojo y violeta, millones de flores...

 

Flota en el ambiente el olor de la vida...

 

El sol cabalgando, a su cenit, me mira

y desde lo alto calienta la brisa

que trae su mensaje con una sonrisa...

 

Ya no tengo miedo, ya no estoy herida...

 

Puede que aun me sienta confusa y perdida

y puede que dentro de mi alma dolida,

conserve la sombra de hielo que enfría,

al llegar la noche, lo que soy de día...

 

Pero cuando al alba, sople nueva brisa

y baile en el viento como una caricia,

sabré que amanece y que aun estoy viva...

 

En el fiero silencio del camino

los muertos se inclinan ante mi sonrisa

y los vivos murmuran sobre mi destino...

 

La imagen en el viento es el recuerdo

amargo de la vida, sin los sueños...

 

1 comentario